Saltar al contenido
Portada » La casa de Jehová: Eternidad y esperanza

La casa de Jehová: Eternidad y esperanza

La casa de Jehová: Eternidad y esperanza

La casa de Jehova Eternidad y esperanza

“Y en la casa de Jehová moraré por largos días.” — Salmo 23:6b

¿Dónde terminará tu historia? El Salmo 23 cierra con una promesa que trasciende el tiempo: el viaje no termina en el valle, ni en la batalla, ni en la escasez. Termina en casa.

David, después de hablar de descanso, restauración, caminos, sombras y copas rebosantes, levanta la mirada y dice: “Y en la casa de Jehová moraré por largos días.” Esa no es una esperanza incierta; es una certeza eterna. El Pastor que te guió en la tierra será el mismo que te reciba en el cielo.

“El final de la fe no es el éxito, es la comunión eterna con Dios.”

La meta del alma no es llegar lejos, sino llegar a casa. El corazón humano siempre ha tenido hambre de pertenencia, de un lugar donde no haya más lágrimas, ni miedo, ni separación. Y Jesús mismo lo confirmó cuando dijo: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay… voy, pues, a preparar lugar para vosotros.”

Cada paso que das con el Buen Pastor te acerca a ese hogar. Y mientras tanto, Él te invita a experimentar un anticipo de esa eternidad aquí y ahora — cada vez que sientes su paz, cada vez que adoras, cada vez que amas.

Destacado:

El alma que sigue al Pastor en la tierra, habitará con Él por siempre en la eternidad.

Así termina este recorrido: no con un punto final, sino con una puerta abierta. La casa del Señor no es solo tu destino, es tu herencia. Y el Pastor que comenzó la obra en ti será fiel en completarla… hasta que llegues a casa.