Saltar al contenido
Portada » Porque en mí ha puesto su amor

Porque en mí ha puesto su amor

Porque en mí ha puesto su amor

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. — Salmo 91:14 (RVR1960)

Aquí el Salmo 91 cambia de voz: es Dios mismo quien habla. Y lo que dice es profundamente tierno y poderoso: “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré…”. No dice: “Por cuanto ha sido perfecto”, ni “por cuanto nunca ha fallado”, sino: “porque en mí ha puesto su amor”.

En un mundo religioso donde a veces sentimos que valemos solo si lo hacemos todo bien, este verso nos recuerda que lo que Dios mira primero es la dirección del corazón. Poner nuestro amor en Dios no significa que nunca dudamos, ni que nunca caemos, sino que, aun en medio de nuestras luchas, seguimos volviendo a Él, seguimos confesando: “Señor, te amo, te necesito, en ti confío.”

Tal vez has vivido la fe como una lista de reglas por cumplir y te has sentido fracasado cuando no llegas a la medida. Este versículo te invita a volver a la base: una relación de amor.

Destacado:

Dios no se relaciona contigo primero como con un empleado, sino como con un hijo o hija que ha puesto su amor en Él.

Cuando pones tu amor en Dios, Él promete dos cosas: librarte y ponerte en alto. Eso no siempre significa éxito humano, pero sí significa que tu vida ya no está definida por el miedo ni por la culpa, sino por el cuidado y la dignidad que Dios derrama sobre los que le aman.

Hoy puedes hacer esta sencilla oración: “Señor, quiero que mi amor esté en ti más que en mis planes, más que en mis logros, más que en las opiniones de los demás. Reordena mi corazón. Donde he amado cosas que me destruyen, cámbialas por un amor profundo por ti. Y mientras te amo, enséñame a confiar en tu protección y en tu cuidado.”

Cuando un corazón se vuelca hacia Dios, Dios se inclina con ternura sobre ese corazón.